jueves, 29 de abril de 2010

Junatacadáveres

Una adrenalina alimentada de desprecio infinito sigue pautando la respiración nacional. Siempre hay chivos emisarios para ese odio congénito.

1 comentario:

  1. Suiempre me he referido a esta inexplicable vocación necrófila de los argentinos, en mis notas y comentarios

    ResponderEliminar