Es para preguntarse cómo, este verdadero paradigma de contra cultura, esta anti-ética social que se expresa en la raíz y como síntesis del fracaso global de nuestra sociedad, haya anclado en el inconsciente colectivo con tanta energía, y no se atisben siquiera remotas formas de superación.
Es para preguntarse cómo, este verdadero paradigma de contra cultura, esta anti-ética social que se expresa en la raíz y como síntesis del fracaso global de nuestra sociedad, haya anclado en el inconsciente colectivo con tanta energía, y no se atisben siquiera remotas formas de superación.
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